Sábado 16 de junio de 2012. Aproximadamente las 17.30h : 158 cupcakes entregados a los novios para la boda (que era al día siguiente). Y por fin, después de una mañana de trabajo (6 horas en la cocina), tarde de relax y playa.
Todo empezó el día 7 de abril, cuando les di a probar dos de mis cupcakes a unos amigos que nos acababan de dar la invitación para su boda.
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| la prueba del "delito" |
Y dos días después la novia se ponía en contacto conmigo para proponerme mi primer encargo: " El caso es que habíamos pensado dar piruletas con las tarjetas de
agradecimiento en la boda pero, después de ver (y probar) tus cupcakes
pensamos que sería estupendo dar una con cada tarjeta. Tú qué dices?
Claro, habría que hacer 150, lo ves factible?". No tardé mucho en pensármelo y decirle que sí...o más bien mi marido fue el que tomó esa decisión por mi.
Y entonces empezó todo: era mi primer encargo, para mi un reto tener que hacer tantos cupcakes, y un empujón importante para el inicio de esta aventura entre dulces y cupcakes.
Lo primero, decidir los sabores, algo simple para tantos invitados: vainilla y chocolate; lo siguiente, la decoración que iban a llevar: las de .vainilla con rosas rojas, las de chocolate con margaritas blancas. Pero 80 rosas rojas tenían que estar ya preparadas de antemano, así que desde ese momento todas las noches hacía alguna.
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| mi jardín particular |
Lo siguiente duda era encontrar el tamaño de caja ideal para el tamaño de mis cupcakes y poder transportarlos sin riesgos, así que compré más de una y probé diferentes cápsulas hasta que por fin encontré algo que me resultó perfecto...
las cápsulas que me gustaron encajaban perfectamente en la caja más grande que encontré. Hasta este momento, nunca me había fijado que hay cápsulas de muy diversos tamaños ( se supone que son estándard, pues no, las cupcakes que yo solía hacer están en un punto intermedio entre las cupcakes y las minicupcakes, así que al principio ninguna caja con separadores me parecía bien... eran muy grandes o muy pequeñas)
Y según se acercaba la fecha, más dudas se me planteaban...cuánta cantidad de ingredientes iba a necesitar, cuánto tiempo me llevarían, cómo iba a transportar las 80 rosas hechas en coche desde Madrid a Bueu (6 horas de viaje)...¡¡¡soñaba con cupcakes!!!; pero según surgían las dudas o los nervios, encontrábamos la solución.
Y por fin llegó el día 16 de junio.
Me despierto en mitad de un sueño rodeada de cupcakes, miles de cupcakes...miro el reloj, las 7 de la mañana y ante el agobio del sueño me planteo si empezar ya a hornear (si sólo he dormido 4 horas...así que me duermo un par de horas más). A las 9 de la mañana me meto en la cocina de mi madre y me pongo manos a la obra: pongo todos los ingredientes a mano
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| una pequeña muestra de los ingredientes utilizados |
y empiezo a preparar la masa ...y las primeras cupcakes al horno.
La mesa de la cocina se me quedó pequeña entre ingredientes, decoraciones, utensilios...menos mal que a mi madre se le ocurrió que pusiéramos una mesita supletoria que tiene para poder decorar ahí los cupcakes
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| y empiezan a salir... |
¡¡Es perfecto!! ¡¡La cocina de mi madre se ha convertido en un obrador durante 6 horas!!
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| preparando la buttercream de vainilla... mmm |
Sacar cupcakes del horno...dejar enfriar...preparar el buttercream...preparar las margaritas blancas y las rosas ...decorar...guardar en las cajas...
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| toda una exposición del entretenido trabajo |
y así hasta conseguir 158
cupcakes perfectas ( en realidad hice unas 180).
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| Así nos encontramos la decoración de las mesas |
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| las tomamos prestadas para hacerles las fotos |
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| ¡¡¡ñam... ñam... qué poco vas a durar!!! |
Primer gran reto... ¡¡superado!!. Si alguien más se apunta, ya sabeis donde encontrarme